Fruto de mi mente un poco enlocuente .Mis paranoias son indescriptibles .Abre tu mente al leer cada palabra salida de mi corazon .No intentes enterdeme ,soy demasiado extraña y me encanta .Dedicate a vivir .Disfruta de la vida y de los momentos buenos ,solo quedate con la leccion que conseguistes aprender de los momentos pesimos .

miércoles, 17 de abril de 2013

14.Un descuido


Llega agotado, tras caminar un par de calles, al fin en casa. Gabriel deja la bolsa de entrenamiento en la entrada y tras saludar a Giselle se tumba en la cama. Montez tenía razón, tal vez se haya machacado mucho con un simple saco de boxeo pero, le encantaba la sensación de imaginar que ese saco era alguien.

Giselle se asoma cuidadosamente de puntillas a la puerta de la habitación. Cree que se ha quedado durmiendo así que, tras comprobar que si, pasa sigilosamente al interior del cuarto. Es una habitación simple. Con un espejo grande, una cama y un armario empotrado. Tiene un mueble con cajones junto al espejo. Un olor a colonia de hombre la envelesa momentáneamente. Esta tumbado en la cama boca abajo, con los brazos metidos por debajo de la almohada. La figura de su amigo le recuerda mucho a la de algún modelo de colonias. -¿Podría serlo? –Giselle fantasea un rato observando la espalda desnuda de el chico. Lleba un tatuaje en esta , “Guerrero de la libertad” .Sonríe tras ver el tatuaje. Un pequeño hormigueo le recorre el cuerpo. Se imagina a un chico duro, al que la vida no le ha sonreído precisamente y le fascina cada vez más. Gabriel se mueve y Giselle sale rápidamente de la habitación. ¿Por qué se a detenido a observarlo? No lo sabe muy bien, tenia curiosidad, simplemente curiosidad o eso quiere creer.

 

-¡¿Quieres matarme de hambre?¡ -dice mientras registra el frigo -¿Eh? –Me vas a tener a dieta como los conejos –refunfuña Giselle –Aquí solo hay zanahorias y pavo – Ah. Lo siento –Gabriel se rasca la cabeza con una sonrisa de pillo –Si quieres esta noche te invito a cenar por ahí –Mmmm bueno vale, si me invitas a cenar te lo perdono.- Le saca la lengua y registra entre sus cosas. Algo chulo que ponerse esta noche. Gabriel, mientras tanto, se mete en la ducha para arreglarse.
 Tras elegir definitivamente unos vaqueros y una camiseta de cuello vuelto Giselle entra al baño para lavarse los dientes y empezar a vestirse. No cae en la cuenta de que Gabriel esta dentro duchándose. Abre la puerta con naturalidad y lo que sus ojos divisan en primer lugar es al chico. Las gotas de agua resbalan desde su cabeza a todo su cuerpo. Giselle se muerde el labio nerviosa pero a la misma vez extremadamente atraída, el físico de su amigo es… Espectacular. No hay ni un solo musculo que no este perfectamente definido en su cuerpo. Parece como si lo hubieran esculpido, fibra tras fibra. –Ui. Perdon. No sabia que… -Giselle comienza a ponerse roja , en esos instantes saldría corriendo y no le volvería a dirigir la palabra pero, no lo hace, está de pie, enfrente de él. Gabriel rápido coge una toalla y se la ata por la cintura –No pasa nada –dice el avergonzado –Debería haber echado el pestillo –Ambos se quedan mirando fijamente a los ojos, aunque la mirada de Giselle de vez en cuando baja por su pecho. Esta vez si, tras mirarlo una vez mas abandona el cuarto de baño avergonzada y excitada.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario