Esta vez no se precipita y espera la señal del chico. No quiere provocar
otro rechazo porque, no lo soportara. Giselle siente sus dedos corretear por su
cara y por su cuello y se estremece, un escalofrio le deja la piel de gallina y
sonríe tímidamente. Cada vez nota mas cerca la respiracion del chico y
finalmente sus labios se juntan. Toda la frialdad que en el anterior beso
sintió desaparece. Es un beso calido y cariñoso, un poco timido pero ella
intensifica ese beso. Abre sus bocas lentamente y ahora si, un vuelco le enreda
el estomago. Todo el mundo exterior se ha marchado. Las luces se han apagado y
la música ha dejado de sonar. No hay nada mas que ese beso. El sonido de su
corazón latir rápidamente y el tacto de sus labios. No hay nada mas que eso.
Tras varios minutos enredados entre besos y mordiscos se separan ambos,
vergonzosos. Se miran y deciden salir del local.
Gabriel
paga las bebidas y caminan abrazados hasta llegar a casa. Ambos se miran y
sonríen, el alcohol arde en las mejillas de Giselle y en los ojos de Gabriel
.Abren la puerta y tras cerrarla, Giselle comienza a darle besos a Gabriel, un
mordisco, un beso y Gabriel hace lo mismo. Se dejan llevar hasta el punto de no
poder mas. Sus bocas chocan cual ola en el mar.
Lentamente la cremallera de aquel vestido negro baja
por el costado de Giselle y la camisa de Gabriel se abre dejando a la vista su
torso perfectamente pulido. Gabriel la agarra de la cadera y la lleva en
volandas hasta su cuarto. Ya no puede más. Ella suspira al sentir las manos del
chico por su cuerpo y sus labios en su cuello. Lo estaba deseando. Desliza sus
manos por la espalda de el haciendo que su piel dura como la roca se ponga de
gallina. Baja hasta el cinturón del pantalón y deja así al chico en las mismas
condiciones que ella. En ropa interior y definitivamente, deciden ser solo uno
sin más preámbulos