Fruto de mi mente un poco enlocuente .Mis paranoias son indescriptibles .Abre tu mente al leer cada palabra salida de mi corazon .No intentes enterdeme ,soy demasiado extraña y me encanta .Dedicate a vivir .Disfruta de la vida y de los momentos buenos ,solo quedate con la leccion que conseguistes aprender de los momentos pesimos .

martes, 18 de junio de 2013

22.Estúpida


Después de haberlo hecho dos veces seguidas, forzadas y sin parar, Giselle ya no puede más. Ni física ni psicológicamente y el tampoco, se ha dejado el gimnasio y con las drogas tiene menos aguante. Esta rendido, boca abajo en la cama.

Se ha intentado resistir pero no puede. Es débil y lo sabe. Comienza a llorar desconsoladamente, en silencio, sin despertarlo.
Se pone en pie, dejando las sabanas de seda para él y vestirse lo mas rápido que puede. Comienza a abrir cajones, en silencio y se tumba en el suelo para coger de debajo de la cama una vieja maleta. No se entiende. Debería haberse opuesto. Ha sido una débil de mierda y él un mal nacido. Sus lágrimas resbalan por su cara con mayor velocidad. Siente el desconcierto en su cuerpo. Por un lado echaba de menos sus besos pero hoy ha sido demasiado brusco. Ella no quería, pero tampoco puso demasiada resistencia. Vacía con rapidez cajones y cajones en la maleta y sale de la habitación. Con los ojos encharcados y sintiéndose sucia. Lo contempla desnudo, boca abajo en  la cama una vez mas y esta vez sí. Le dice adiós a Marc para siempre.

No tiene mucho tiempo, pero si el suficiente como para coger todas sus botellas de alcohol y vaciarlas completamente en el fregadero. Deja la carta que antes guardaba en su chaqueta en el mueble de la entrada y sale de ahí corriendo. Con el rabo entre las piernas.
Llora desconsoladamente. Llora sabiendo que no puede hacer nada, el pasado, pasado está. Se ha equivocado una vez mas pero no volverá a equivocarse.  Se siente sucia. Vacía y como una completa idiota. El ruido de las ruedas de las maletas que lleva retumba en su cabeza como banda sonora de sus pensamientos. Le escuecen los ojos de tanto llorar. Querría gritar en ese momento. Gritar al cielo lo estúpida que se siente y lo débil que es. La rabia que le tiene al mundo por que existan personas así. No sabe con exactitud como se mantiene de pie. Le pesa el cuerpo. Como si toda la culpa del mundo le hubiera caído desde el cielo a los hombros. Toda la culpa de su error la tiene ella y sus actos

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