La llamada de Giselle a Gabriel desde su móvil al centro de entrenamiento
desconcierta tanto a el como a sus compañeros. Nadie lo ha llamado nunca. Se quita
como puede los guantes de boxeo después de dar un par de ganchos como Montero
le enseño el otro día. No sabe muy bien por qué pero el hombre se ha empeñado
en enseñarle un par de golpes. El acepta sus lecciones con tal de que lo deje
pelear algún día contra otro de la cuadrilla. Quiere saber hasta donde es capaz
de dejar KO a un contrincante. Se echa la toalla al suelo y va hacia el
teléfono
-¿Giselle? –se escuchan sollozos
-¿Gabriel? –dice la voz dulce de la chica rota -¿Puedes venir a la plaza de España?
Necesito hablar contigo. -¡¿Qué?¡ Me estas asustando Giselle –Lo… siento… Debí
haberlo dicho pero he ido a mi casa- El corazón de Gabriel late con mas fuerza.
La nota increíblemente mal – Si. No tardo nada. –Cuelga con rapidez y con
rabia. Tiene ganas de darle un puñetazo a la pared ahora mismo. Pero las
energías las utiliza para ducharse con rapidez y cambiarse de ropa aun con la
piel húmeda.
Coge el primer metro y en menos de 20 min ya esta en la plaza de España.
Su corazón cabalga por si solo. Se deja resbalar entre la gente y al fin llega.
La ve con la misma ropa de antes y dos maletas. Sentada en un banco
guarda su cara entre sus manos. Se acerca mas y mas a ella y la oye sollozar.
Se sienta a su lado y le pasa un brazo por encima, esta levanta la cabeza y lo
observa con los ojos encharcados. Lo agarra fuerte y no lo suelta. Haciendo que
su chaqueta empape con rapidez todas sus lagrimas.
Asi
permanece un buen rato hasta que al fin deja de llorar. El le acaricia la cara
intentando secar con la yema de sus dedos todas sus lágrimas. -¿Qué ha pasado?
–Que soy una mierda. Una estúpida –Eh, no digas eso- sujeta su rostro para que
la mire fijamente a los ojos –Cuéntamelo todo. –Es.que.no.puedo- comienza a
agobiarse, respira profundamente y explica detalladamente todo lo ocurrido
mientras la cara de Gabriel iba transponiéndose por segundos -¿Por qué lo hicistes?
¿Por qué te fuiste sin decirme nada?
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