Fruto de mi mente un poco enlocuente .Mis paranoias son indescriptibles .Abre tu mente al leer cada palabra salida de mi corazon .No intentes enterdeme ,soy demasiado extraña y me encanta .Dedicate a vivir .Disfruta de la vida y de los momentos buenos ,solo quedate con la leccion que conseguistes aprender de los momentos pesimos .

martes, 11 de junio de 2013

21.Sucia


-Sabes que no puedes vivir sin mi. Nadie te dará la mitad de lo que te puedo dar yo –A Giselle esas palabras mas que entristecerla, la joden. Son muchos los meses que no se siente deseada por nadie. Tiene el impulso de lanzarse a la debilidad de sus brazos o de poner por encima su orgullo y salir de allí corriendo. Es mucho que meditar en muy poco tiempo. Sintiendo como el pecho de Marc se mueve al ritmo de una respiración entre cortada y como su aliento , dulce con sabor a alcohol, azota su cara. Poco a poco se va acercando mas y acaban besándose. Un beso que lejos de ser un beso traicionero es un beso que le trae demasiados recuerdos. Se deja llevar, a su pesar. Sus manos, que antes estaban pegadas a la pared , ahora se resisten menos y campas a sus anchas por el cuerpo del chico. El sonríe mientras abre mas la boca de Giselle. Dejando que su lengua abra la puerta de la locura ala que siempre han sido presos. Se confían ambos. Convierten ese beso en un beso lleno de rencor y añoranza por parte de ambos. Pero el lejos de conformarse, pide más. Marc desabrocha con prisas botón tras botón de su chaqueta y de su camisa. Ella aparta sus labios de los suyos para mirarlo una vez mas con rencor y empujarle intentando quitárselo de encima. Se lo ha pensado mejor. La sube a sus caderas y apoyándose en la pared y en los muebles cada ciertos pasos Marc besa cada parte de Giselle que sabe con certeza que la debilitan. Comienza por el cuello, bajando hasta el escote y vuelve a su boca. Llegan a la habitación. Giselle comenzó a resistirse pero beso tras beso sus fuerzas pierden intensidad en su cuerpo. Intenta empujarlo una vez mas, pero a él parece que le divierte. La empuja para que caiga al colchon, entre las sabanas de seda.  A pesar de todo. Sus besos le pierden. Debilitan a Giselle, haciéndola sentir viva. Desabrocha el botón de su vaquero y lo tira al suelo. Sin mas ropa que su ropa interior y la toalla que le envuelve a el la cintura. El esta encima por tanto, poco le dura su ropa interior. –Buena chica- dice tras quitársela y ver como Giselle aparta su mirada. Le agarra las manos impidiendo cualquier movimiento

 

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