Traga saliva y tras pensar un por qué Giselle responde con un nudo en la
garganta –Quería hacerlo yo sola. Empezar de nuevo yo sin depender de nadie-el
la escucha atento mientras miles de sentimientos chocan contra su cuerpo –
Genial . Esto es cojonudo. ¿Me llamas para que vaya contigo a por tu teléfono y
no para que te acompañe a tu antigua casa? Vale, vale. !Podría haberte hecho…¡
-la idea le calienta aun mas y le come por dentro – Podría haberte hecho lo que
te ha hecho o algo peor. Tuviste suerte de dejarlo seco porque si dice de no
rendirse… Y te hubiera puesto la mano encima… Yo no estaba ahí para salvarte
–Giselle llora cabizbaja mientras escucha a Gabriel. Este tiene ganas de
gritar, de matarlo ahora mismo pero ella lo necesita y no piensa dejarla sola.
–Siento si he sido duro –Suspira mientras vuelve a tomar asiento a su lado –Lo
estas pasando muy mal y yo soy un imbécil. Vámonos a casa anda.
Caminan
en silencio hasta llegar a casa. El móvil de Giselle suena y suena. Se pone
nerviosa, ambos se miran y saben de antemano antes de mirar la pantalla del
pequeño artilugio quien es –No se lo voy a coger –dice mientras se seca las
lagrimas. Coge el teléfono y tras comprobar lo evidente, lo apaga. –Esta
cabreado y a la misma vez con el ego subido. No se como he permitido eso. Es
que… Necesitaba que me besara una vez mas – No hay que depender de nadie Giselle
– Su voz suena triste. Ausente. Y es que esas palabras en algún rincón de su
alma le duelen, y mucho. Pero otra parte de él solo esta pensando en una cosa.
Y aun tiene que analizar todo lo que esta pensando, todo lo que esta sintiendo
en ese momento. –Ya… Lo se pero, estaba harta de sentirme un patito feo. Quería
solo un poco de cariño. En vez de besarte a ti como la otra vez… -agacha la
cabeza vergonzosa y triste, mucho mas calmada –No fue una tontería… En realidad
no estuvo nada mal –la intenta animar, pero sabe que no sirve. El no puede
decir nada para animarla ahora mismo.
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