Fruto de mi mente un poco enlocuente .Mis paranoias son indescriptibles .Abre tu mente al leer cada palabra salida de mi corazon .No intentes enterdeme ,soy demasiado extraña y me encanta .Dedicate a vivir .Disfruta de la vida y de los momentos buenos ,solo quedate con la leccion que conseguistes aprender de los momentos pesimos .

miércoles, 24 de abril de 2013

15.Fantasear


-Y…  ¿A qué te dedicas? –Giselle se sienta enfrente de Gabriel, en una mesa pequeña de un restaurante el cual no había estado nunca – Un asesino en serie… Un policía secreto…- Vuelve a fantasear Giselle mientras observa la carta -¿Asesino en serie? ¡No! Soy… Se podría decir que soy una especie de militar -¿Militar? –Si. De las fuerzas especiales del ejercito. O como nosotros nos llamamos “Guerreros de la soledad” – Guau eso es mas de lo que me imaginaba –Gabriel se despeina las ondulaciones de su cabello una y otra vez antes de pedir. –Entonces, esta cena es para que me hagas un interrogatorio ¿no? -Mmmm –Giselle se muerde el dedo índice pensativa –Si. Eso es. –ambos sonríen y piden tallarines a la carbonara para cenar –El otro día conté yo mucho. Hoy quiero conocerte un poco mas. Es simple –Gabriel la observa divertido –Ya se a que te dedicas, o te dedicabas- dice decidido - ¿Si? –Eres periodista o algo así - ¿Periodista? Mmm seria un trabajo fascinante pero yo soy mas un espíritu libre –Las ultimas palabras dejan a Gabriel descolocado –Hice la carrera de periodismo, pero yo no me veo escribiendo para un periódico ni nada de eso. Me dedico a ganarme un poco de dinero dibujando y escribiendo –Valla. Eso si que es sorprendente. –No. No lo es. Sueño con escribir un libro, narrado por mi. Por eso digo que estes atento. Tu podras ser mi próximo protagonista –Esta chica fascina mas y mas a Gabriel en toda su extensión. Es increíblemente ingeniosa y dulce. Se ha recogido el pelo en una cola pero deja que un par de mechones ondulados de su pelo le caigan por la cara. Recordando a una niña pequeña.

Giselle pide una botella de vino y llena los dos vasos mientras esperan a que les saquen sus platos. -¿Qué haces en las practicas? Llegas reventado a casa siempre… -Dice después de un sorbo de vino. –Pues básicamente un poco de todo. Corremos, peleamos, nos enseñan tácticas… Esas cosas… -ella lo mira atenta, no quiere perderse ni un pestañeo -¿Esa cicatriz es de alguna practica? –Le señala la pequeña cicatriz en la mandíbula y Gabriel sonríe –No. Esta cicatriz es de un tipo que se merecía una buena paliza. Giselle  con naturalidad escucha atenta a Gabriel contar una de sus anécdotas –Valla, eres muy observadora –le guiña un ojo –Ya. Todos los escritores lo somos un poco.

 

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