Camina recién salido de la peluquería. Sus ondulaciones cobrizas han
desaparecido y un cabreo tremendo le invade a Gabriel. Su pelo… Saca de su bolsillo las llaves del piso de
Giselle. Aunque ella le dijo que no quería lo que le quedaba allí, el sabe que tarde
o temprano lo echara en falta y no va a permitir que vaya ella a recoger nada
después de lo que paso… Observa la fachada del bonito edificio y prueba con las
llaves hasta dar con la correcta. Sube las escaleras hasta el que parece ser el
piso. Giselle le ha hablado varias veces de Marc. De su casa. De sus ilusiones…
Ella le ha dicho que ha estas horas nunca estaba en casa pero lo mejor que le
puede suceder ahora mismo a Gabriel es encontrárselo tras esa puerta…
Abre cajones y armarios y mete en maletas todo lo que encuentra que sea
de mujer. Fotos… Ropa… Todo lo que pilla. De paso, también cotillea las cosas
de Marc. Ese gilipollas le da asco. Toda la casa esta llena de botellas de
alcohol vacías o medio llenas y colillas. Mira el reloj son las 12 en punto de
la mañana y aun no ha llegado el capullo ese. Gabriel decide esperar mientras
observa todo con mas detenimiento. Algunos cuadros que adornan el salón están
firmados con el nombre de Giselle. Una media sonrisa se le dibuja en la cara al
imaginársela pintándolos pero el ruido de la puerta lo desconcentra de ese
pensamiento y se tensa. Se mantiene erguido, de pie. Si lo pillan podría
meterse en grandes problemas con su país…
Marc
camina abriendo puertas, desconcertado y nervioso ante tal desorden –Tranquilo
campeón, he sido yo. – Marc y Gabriel se quedan mirando. Marc no entiende nada.
Y Gabriel la verdad es que tampoco entiende… Como se pudo enamorar Giselle de
él… Ahora entiende por que no pudo deshacerse de él de encima, parece que esta
fuerte. Pero eso a el le da igual -¿Quién coño eres? –Gabriel sonríe con un
poco de maldad –Soy el hijo de puta que te va a reventar la cara –Marc se
cabrea -¿Quien coño eres y que cojones haces en mi casa? –Bueno… -Gabriel se
mira las manos con tranquilidad. –Voy a hacerle un favor a una amiga… -Marc
sonríe aterrado –Pírate o llamo a la policía -¿Si? Ala policía? Tal vez a la
policía le interese que prácticamente violaste a tu mujer el otro día. Quizás a
ellos le interesen como casi la matas tirándola a las vías…
No hay comentarios:
Publicar un comentario