-No le queda otra que quedarse aquí. Luego se mejorara y ya podrá volver
a casa justo listo para …. Bueno para ya sabes… - Tengo que quedarme aquí –No
tengo otra cama… Lo siento –Me da igual. Me quedare en el suelo si hace falta.
No dormiré, pero no puedo irme y dejarlo así como así…-Héctor deja de desistir y
le ofrece una esponja húmeda – Hay que quitarle toda la sangre, sino, no
podremos ver la dimensión de las heridas -¿Tu sabes algo de esto? –Bueno…
Algunos cursillos de primeros auxilios en el campo de batalla valdrán – Héctor
trae un barreño con agua y Giselle comienza a limpiarle la sangre a Gabriel.
Comienza con la cara. Quitándole todo rastro de sangre que pueda y viendo que
tiene un corte en el labio y un moratón. Otra vez mas lagrimas caen por sus
mejillas. Se peleo por ella. Por ayudarle… Con ayuda de unas tijeras acaba
rompiendo la camiseta del chico quitándole toda la sangre del perfecto pecho
esculpido y con ayuda de Héctor girándolo para ver la peor parte de su cuerpo.
Su espalda. Llena de arañazos y pequeños cristales clavados. Giselle se lleva
las manos a la boca intentando reprimir un pequeño grito. Eso no puede hacerlo.
No puede ir sacándole incrustados de su espalda pequeños cristales no puede. Se
queda a un lado. Mirando como Héctor lo hace lo más rápido posible antes de que
se le pase el efecto del calmante o se desangre. Ella lo ayuda a desinfectarle y vendarle
todas las heridas y se mantiene a su lado. –Dentro de poco despertará. Debes de
tener hambre, te preparare un bocadillo – Giselle lo observa con pena. Lo besa
una y otra vez deseando que sus besos le devuelvan a la normalidad. Deseando
que el despierte radiante como esta mañana. –Al cabo de unos minutos Héctor
sale de la cocina con un par de bocadillos y se sientan en el suelo. –Lo
quieres ¿verdad? –dice el cortando el hielo –Mucho. No te imaginas cuanto… -El
también te quiere … -Lo se. Pero no tardara mucho en irse… -Ya. Nos iremos
dentro de poco. El corte de pelo es lo último. Por cierto… Deberías ponerte
algo de ropa… En pijama no puedes ir por la vida … -No quiero ir a casa… -Pues
ponte esto- Héctor se levanta con pesadez y se mete en su cuarto. Al rato, saca
en su mano un pantalón corto…
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