Fruto de mi mente un poco enlocuente .Mis paranoias son indescriptibles .Abre tu mente al leer cada palabra salida de mi corazon .No intentes enterdeme ,soy demasiado extraña y me encanta .Dedicate a vivir .Disfruta de la vida y de los momentos buenos ,solo quedate con la leccion que conseguistes aprender de los momentos pesimos .

sábado, 13 de julio de 2013

33. Lo quiero, me quiere.


-No le queda otra que quedarse aquí. Luego se mejorara y ya podrá volver a casa justo listo para …. Bueno para ya sabes… - Tengo que quedarme aquí –No tengo otra cama… Lo siento –Me da igual. Me quedare en el suelo si hace falta. No dormiré, pero no puedo irme y dejarlo así como así…-Héctor deja de desistir y le ofrece una esponja húmeda – Hay que quitarle toda la sangre, sino, no podremos ver la dimensión de las heridas -¿Tu sabes algo de esto? –Bueno… Algunos cursillos de primeros auxilios en el campo de batalla valdrán – Héctor trae un barreño con agua y Giselle comienza a limpiarle la sangre a Gabriel. Comienza con la cara. Quitándole todo rastro de sangre que pueda y viendo que tiene un corte en el labio y un moratón. Otra vez mas lagrimas caen por sus mejillas. Se peleo por ella. Por ayudarle… Con ayuda de unas tijeras acaba rompiendo la camiseta del chico quitándole toda la sangre del perfecto pecho esculpido y con ayuda de Héctor girándolo para ver la peor parte de su cuerpo. Su espalda. Llena de arañazos y pequeños cristales clavados. Giselle se lleva las manos a la boca intentando reprimir un pequeño grito. Eso no puede hacerlo. No puede ir sacándole incrustados de su espalda pequeños cristales no puede. Se queda a un lado. Mirando como Héctor lo hace lo más rápido posible antes de que se le pase el efecto del calmante o se desangre. Ella lo ayuda a desinfectarle y vendarle todas las heridas y se mantiene a su lado. –Dentro de poco despertará. Debes de tener hambre, te preparare un bocadillo – Giselle lo observa con pena. Lo besa una y otra vez deseando que sus besos le devuelvan a la normalidad. Deseando que el despierte radiante como esta mañana. –Al cabo de unos minutos Héctor sale de la cocina con un par de bocadillos y se sientan en el suelo. –Lo quieres ¿verdad? –dice el cortando el hielo –Mucho. No te imaginas cuanto… -El también te quiere … -Lo se. Pero no tardara mucho en irse… -Ya. Nos iremos dentro de poco. El corte de pelo es lo último. Por cierto… Deberías ponerte algo de ropa… En pijama no puedes ir por la vida … -No quiero ir a casa… -Pues ponte esto- Héctor se levanta con pesadez y se mete en su cuarto. Al rato, saca en su mano un pantalón corto…

 

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